Selladores
Se cierran los surcos
Un barniz que cubre los recovecos de las muelas definitivas nada más salir, donde el cepillo no llega y se cuela la caries.
Odontopediatría
Cuidamos la boca de tus hijos desde el primer diente hasta la adolescencia. Con calma, explicándoles cada paso, para que vengan al dentista sin miedo.
Es fácil pensar que no pasa nada si un diente de leche se estropea, porque se va a caer. Pero hasta que se cae, ese diente sirve para masticar, para hablar bien y, sobre todo, para guardarle el sitio al definitivo que viene debajo. Si se pierde antes de tiempo, el de al lado ocupa el hueco y el nuevo sale torcido.
La odontopediatría es el cuidado de la boca desde el primer diente hasta la adolescencia: revisar cómo salen los dientes, cómo crecen los maxilares, y parar la caries antes de que duela.
Y hay una tercera parte igual de importante: que el niño se acostumbre a venir. Un niño que viene a revisión desde pequeño y sin sustos es un adulto que no tiene miedo al dentista.
No hace falta esperar a que duela. Estos son los momentos en los que conviene venir.
Media hora al año. Es lo que cuesta no llegar tarde.
Pedir revisión
La mayoría son de prevención: llegar antes de que el problema aparezca.
Selladores
Un barniz que cubre los recovecos de las muelas definitivas nada más salir, donde el cepillo no llega y se cuela la caries.
Flúor
Se aplica en consulta, es rápido y no molesta. Refuerza el esmalte para que aguante mejor y se repite según el riesgo de cada niño.
Pulpectomía
Si la caries llega al nervio, se limpia y se sella para mantener la pieza hasta que salga el definitivo. Es la endodoncia de los pequeños.
Ver endodoncia
Ortodoncia infantil
Corregir la mordida mientras los maxilares crecen evita tratamientos más largos y complicados en la adolescencia.
Ver ortodoncia
Pequeños gestos que hacen que la primera visita sea mucho más fácil.
Al cumplir un año, cuando empiezan a salir los dientes. Así valoramos cómo se están formando y os damos pautas de higiene y alimentación. Después, lo normal es una revisión al año.
Sí. Hasta que se cae, ese diente sirve para masticar, para hablar y para guardar el sitio al definitivo. Una caries sin tratar duele, puede infectarse y, si el diente se pierde antes de tiempo, el definitivo sale torcido.
Les explicamos cada paso antes de hacerlo, con palabras que entiendan, y vamos a su ritmo. Si el primer día solo quiere sentarse y mirar, empezamos por ahí. Y los padres podéis estar dentro con él.
Selladores en las muelas definitivas, aplicación de flúor, pulpectomías cuando la caries llega al nervio de un diente de leche y ortodoncia infantil para corregir la mordida mientras crecen los maxilares.
La primera valoración conviene hacerla hacia los seis años. No siempre hace falta tratar tan pronto, pero hay problemas de crecimiento que son más fáciles de corregir cuanto antes se detectan.
Desde que sale el primero. Al principio lo hacéis vosotros y, poco a poco, él va aprendiendo, siempre con supervisión hasta que tenga soltura. En la primera visita os enseñamos cómo hacerlo según su edad.
Depende del tratamiento. En la revisión valoramos lo que necesita y os damos un presupuesto cerrado, con opciones de financiación si lo preferís.