La encía se inflama
La placa y el sarro irritan el borde de la encía. Se pone roja, se hincha y sangra al cepillarte. El hueso todavía está intacto.
- Sangrado al cepillarte
- Encías rojas o hinchadas
- Mal aliento
- Se cura con una limpieza y buena higiene
SALUD DE LAS ENCÍAS
Tratamos las encías y el hueso que sujetan tus dientes. Si te sangran al cepillarte, es el momento de revisarlas: cogida a tiempo, la gingivitis tiene vuelta atrás.
Un diente no se sostiene solo. Lo sujetan la encía, el hueso alveolar en el que va encajada la raíz y unas fibras que lo unen a ese hueso. La periodoncia se ocupa de todo ese soporte, no solo de la encía que asoma al sonreír.
El problema empieza con la placa bacteriana que se acumula en el borde de la encía. Si no se retira, se endurece en sarro, la encía se inflama y las bacterias van bajando hacia la raíz. Al principio solo sangra al cepillarse; más adelante, empieza a perderse hueso.
Y el hueso perdido no se recupera solo. Por eso la clave está en cogerlo pronto: una encía inflamada se cura con una limpieza, pero un diente que se mueve ya ha perdido parte de su soporte.
Es la misma enfermedad en dos momentos. La diferencia entre uno y otro es si se puede dar marcha atrás.
La placa y el sarro irritan el borde de la encía. Se pone roja, se hincha y sangra al cepillarte. El hueso todavía está intacto.
Las bacterias bajan por debajo de la encía y forman bolsas entre el diente y el hueso. El hueso que sujeta la raíz empieza a perderse.
Aunque sea un poco y de vez en cuando. Una encía sana no sangra.
El color sano es rosa pálido y firme. Si están rojas, blandas o inflamadas, hay infección.
Las bacterias bajo la encía producen un olor que no se quita con cepillado ni enjuagues.
La encía se retrae y deja al descubierto parte de la raíz. También da sensibilidad al frío.
Señal de que la infección ya está activa bajo la encía. Hay que actuar pronto.
Cuando el hueso se ha perdido, el diente pierde sujeción. Es la fase más avanzada.
El precio no debería ser el motivo para no cuidarte la boca. Adaptamos el pago a lo que puedas asumir cada mes, y si en algún momento quieres liquidarlo antes, no hay penalización.
Ver cómo funcionaNo. Una encía sana no sangra al cepillarse ni al usar hilo dental. Si sangra, aunque sea poco y de vez en cuando, es la primera señal de gingivitis, y es el mejor momento para tratarla porque aún tiene vuelta atrás.
Encías rojas, inflamadas o que sangran con frecuencia, sensibilidad, encías retraídas que hacen que los dientes parezcan más largos, pus entre diente y encía y, en fases avanzadas, dientes que se mueven.
Por la placa bacteriana que se acumula bajo la encía. Hay factores que aumentan el riesgo: no ir a revisión, una higiene poco constante, los antecedentes familiares y enfermedades como la diabetes.
Sí. La periodontitis destruye el hueso y los tejidos que sujetan el diente, y si no se trata, el diente acaba aflojándose y perdiéndose. Por eso cuanto antes se coja, mejor.
No. La limpieza profunda se hace con anestesia local en la zona que se trata. Después puede haber algo de sensibilidad unos días, que desaparece sola.
Depende del caso. La mayoría se resuelve con limpieza profunda y mantenimiento. En casos avanzados puede ser necesaria una intervención, y te lo decimos después del diagnóstico.
Depende de la fase y del número de zonas que haya que tratar. Tras el diagnóstico te damos un presupuesto cerrado, sin compromiso, con las opciones de financiación.