Primera visita y estudio
Revisamos tu boca, hacemos las pruebas necesarias y valoramos si los alineadores son la mejor opción para tu caso.
ORTODONCIA INVISIBLE
Alineadores transparentes hechos a tu medida. Endereza tus dientes sin que nadie lo note y quitándotelos cuando quieras.
La ortodoncia invisible corrige la posición de tus dientes con una serie de férulas transparentes que te vas cambiando cada pocas semanas. Cada una mueve los dientes un poco más, hasta llegar al resultado planificado.
Se hacen a medida a partir de un escaneado de tu boca. Como son removibles, te las quitas para comer y para lavarte los dientes: tu rutina no cambia.
La planificación digital marca el número exacto de alineadores y las semanas de tratamiento. No hay sorpresas.
Si hablas en público, atiendes a clientes o tienes una boda, puedes quitártelo puntualmente sin comprometer el tratamiento.
No hay brackets que se despeguen ni alambres que se claven un domingo por la noche.
Al poder cepillarte y usar seda con normalidad, se acumula menos placa que con brackets fijos.
Los movimientos están calculados milímetro a milímetro, en vez de depender del ajuste manual de cada revisión.
Comparas tus dientes con el plan y compruebas que va según lo previsto.
El precio no debería ser el motivo para no cuidarte la boca. Adaptamos el pago a lo que puedas asumir cada mes, y si en algún momento quieres liquidarlo antes, no hay penalización.
Ver cómo funciona
Revisamos tu boca, hacemos las pruebas necesarias y valoramos si los alineadores son la mejor opción para tu caso.
Un escáner recorre tus dientes y crea un modelo exacto en unos minutos. Sin pastas ni moldes incómodos.
Diseñamos el recorrido de cada diente y te enseñamos cómo va a quedar tu sonrisa y cuánto va a durar el tratamiento.
Recibes tus férulas y las vas cambiando cada pocas semanas. En las revisiones comprobamos que todo avanza según lo planificado.
No todos los casos son iguales. Vienes, te miramos, y te explicamos qué opciones tienes y cuánto costaría. Después decides tú.
Son de plástico transparente y se ajustan a la forma de tus dientes, así que en el día a día pasan desapercibidos. La mayoría de la gente no se da cuenta a menos que se lo cuentes.
Depende de cuánto haya que mover los dientes. Los casos sencillos se resuelven en pocos meses y los más complejos pueden llevar más de un año. En la primera visita, con la planificación digital, te damos una duración estimada antes de empezar. Durante el tratamiento hacemos revisiones periódicas para comprobar que todo avanza según lo previsto.
No duele, pero se nota. Al estrenar cada férula sientes presión durante uno o dos días: es la señal de que los dientes se están moviendo. Es una molestia leve que desaparece sola y que no impide hacer vida normal.
Lo recomendable es llevarlos entre 20 y 22 horas al día. Te los quitas para comer, para beber cualquier cosa que no sea agua y para lavarte los dientes. De ahí que no tengas que renunciar a nada ni cambiar tu forma de cepillarte.
En la mayoría de casos, sí. Los alineadores corrigen apiñamientos, espacios y muchos problemas de mordida con el mismo resultado. En situaciones complejas, los brackets siguen siendo la mejor opción, y si es tu caso te lo diremos en el estudio en lugar de venderte un tratamiento que no te conviene.
Sí. Los dientes tienden a volver a su posición original, así que al acabar se coloca una retención para mantener el resultado. Es imprescindible, tanto en ortodoncia invisible como con brackets.
El precio depende de la complejidad de tu caso y del número de férulas que necesites. Después del estudio te damos un presupuesto cerrado, sin sorpresas, y te explicamos las opciones de financiación para repartirlo en cuotas.