Frutos rojos
Moras, arándanos y cerezas: el mismo pigmento que mancha un mantel.
Estética dental
Recupera el tono natural de tus dientes con un tratamiento combinado: una sesión en clínica y unos días de férulas en casa. Sin dañar el esmalte.
El blanqueamiento aclara el esmalte con un gel de peróxido, de hidrógeno o de carbamida según el caso. El gel penetra en el esmalte y descompone los pigmentos que se han ido acumulando ahí con los años, los que hacen que un diente sano se vea apagado o amarillento.
No se lima nada ni se pone nada encima. Por eso es de los tratamientos estéticos menos invasivos que existen: el diente sigue siendo el tuyo, solo que sin las manchas que había cogido.
Eso sí, antes hay que revisar la boca. Si hay caries, una fractura o las encías inflamadas, se tratan primero, porque el gel sobre un diente dañado da problemas y el resultado no sería el mismo.
Moras, arándanos y cerezas: el mismo pigmento que mancha un mantel.
Soja, curry y salsas de tomate concentradas. Puntuales, pero tiñen.
Mancha tanto o más que el café, aunque casi nadie lo asocia.
Taninos y ácido: el ácido abre el poro y el pigmento entra mejor.
El más habitual. Efecto acumulativo: cuantas más tazas, antes se nota.
El peor: nicotina y alquitrán penetran más hondo que el resto.
Gel de alta concentración aplicado sobre los dientes, con las encías protegidas. Aquí se da el salto de tono más grande.
Férulas hechas a tu medida con una pequeña cantidad de gel más suave. Fijan el resultado y lo prolongan.
Miramos que no haya caries, fracturas ni encías inflamadas. Si algo hay que tratar, se trata antes: el gel sobre un diente dañado da problemas.
Retiramos sarro y placa. Sin ese paso el gel actúa sobre la superficie sucia y el color queda desigual.
Protegemos las encías y aplicamos el gel de alta concentración sobre los dientes. Es la fase que más tono levanta.
Te llevas unas férulas hechas a tu medida y un gel más suave para usarlo unos días. Con eso se fija el tono conseguido.
El precio no debería ser el motivo para no cuidarte la boca. Adaptamos el pago a lo que puedas asumir cada mes, y si en algún momento quieres liquidarlo antes, no hay penalización.
Ver cómo funcionaDepende del tratamiento que necesites. En la primera visita valoramos tu caso y te damos un presupuesto cerrado, sin compromiso.
Depende de tu tono de partida, de la causa de la mancha y de tu esmalte. Las manchas por café, té o tabaco responden muy bien; las de origen interno, como las de una endodoncia antigua o por medicación, responden menos y a veces piden otro tratamiento. En la revisión medimos tu tono con la guía de color y te decimos qué es realista esperar.
No. El gel actúa sobre el esmalte natural, así que empastes, coronas, carillas y puentes mantienen su color. Si tienes alguno en un diente visible, lo valoramos antes: puede ser necesario cambiarlo después para que el tono case.
No. Es un tratamiento mínimamente invasivo: no se lima ni se cubre nada. Puede aparecer algo de sensibilidad, pero es pasajera y desaparece en unos días.
En general, una vez al año a modo de mantenimiento. Los dientes vuelven a oscurecerse con el tiempo, y ahí ayudan las férulas que te llevas a casa.
A partir de los 18 años, cuando el desarrollo ha terminado. En cualquier caso depende del caso concreto, así que lo valoramos en consulta.
Nuestra recomendación es que dejes de fumar, por salud. La nicotina es de las sustancias que más estropea el color de los dientes y va a acortar el resultado.
Los primeros días conviene evitar lo que más tiñe: café, té negro, vino tinto, frutos rojos y salsas oscuras. El esmalte queda más receptivo justo después del tratamiento, así que esos días marcan bastante la diferencia.