Implantología
Estudio completo, valoración y diagnóstico en tu primera visita. Te contamos qué necesitas antes de empezar nada.
Un implante dental es un pequeño tornillo de titanio que colocamos en el hueso, en el sitio exacto donde estaba la raíz del diente perdido. Con el tiempo, el hueso se integra con él y queda tan firme como una raíz natural.
Encima de ese implante va la corona: la parte que se ve, hecha a medida para que encaje con el resto de tus dientes. El resultado es un diente que se ve, se siente y funciona como los tuyos.
No todos los casos son iguales. Vienes, te miramos, y te explicamos qué opciones tienes y cuánto costaría. Después decides tú.
El precio no debería ser el motivo para no cuidarte la boca. Adaptamos el pago a lo que puedas asumir cada mes, y si en algún momento quieres liquidarlo antes, no hay penalización.
Ver cómo funcionaDepende del caso: del número de piezas, del estado del hueso y de la técnica que necesites. Por eso la primera visita incluye estudio y valoración, para darte un presupuesto real y cerrado.
No. Se hace con anestesia local y la zona queda completamente adormecida. Después puede haber molestias leves unos días, controladas con medicación.
Casi siempre, pero hay que valorarlo. Lo que más condiciona es la cantidad y calidad de hueso disponible.
Son la solución más duradera que existe. Con higiene correcta y revisiones, pueden acompañarte muchos años.
Estudio, colocación del implante, integración con el hueso, prótesis definitiva y revisiones.
El titanio es biocompatible: no produce alergias. Lo que se llama rechazo es que no llegue a integrarse bien, algo poco frecuente.